Papa consagra Ucrania y Rusia a María

Por Junno Arocho Esteves

CIUDAD DEL VATICANO (CNS) — Mientras la violenta invasión rusa, que ya cumplió un mes, continuaba devastando Ucrania, el papa Francisco puso el destino de ambos países en manos de María, con la esperanza de que finalmente reinara la paz.

“Madre de Dios y madre nuestra, a tu Inmaculado Corazón nos encomendamos y consagramos solemnemente, la iglesia y toda la humanidad, especialmente Rusia y Ucrania”, expresó el Santo Padre el 25 de marzo, presidiendo el acto de consagración después de haber dirigido un servicio de penitencia de Cuaresma en la Basílica de San Pedro.

Rezando ante una estatua de María, que fue prestada por el Santuario de Nuestra Señora de Fátima en San Vittoriano, en las afueras de Roma, el papa suplicó a la Madre de Dios que “acepte este acto que llevamos a cabo con confianza y amor. Haz que la guerra termine y que la paz se extienda por todo el mundo”.

Sentado frente a la estatua, que fue colocada ante los escalones del altar mayor sobre una plataforma roja y adornada con rosas blancas, el Sumo Pontífice proclamó el acto de consagración. Durante la oración, el papa se detuvo en varios momentos para mirar la estatua de María antes de continuar.

“A ti te consagramos el futuro de toda la familia humana, las necesidades y expectativas de cada pueblo, las angustias y esperanzas del mundo”, oró.

Después de la consagración, el papa, acompañado por un niño y una niña, colocó un ramo de rosas blancas a los pies de la estatua. Luego permaneció ahí unos momentos, con los ojos cerrados y la cabeza inclinada en oración, en silencio.

Según el Vaticano, se estima que 3,500 personas llenaron el interior de la Basílica de San Pedro, mientras que 2,000 personas vieron el evento en pantallas de video desde la Plaza de San Pedro. La policía pidió a los peregrinos que entraron a la Basílica de San Pedro portando o llevando banderas ucranianas que las guardaran, ya que el evento era un servicio de oración.

Entre los presentes en la liturgia estaba Andrii Yurash, embajador de Ucrania ante la Santa Sede. La consagración, tuiteó el 25 de marzo, es “otro intento (del papa) de defender a Ucrania de la guerra del diablo”, refiriéndose a los ataques de Rusia contra el país.

Joe Donnelly, quien pronto presentará sus credenciales al Santo Padre como embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede, también asistió al servicio.

El Vaticano anunció el 18 de marzo que el papa Francisco también pidió a los obispos de todo el mundo que se unieran a él para consagrar Ucrania y Rusia al Inmaculado Corazón de María.

El cardenal Konrad Krajewski, limosnero papal, dirigió un acto similar de consagración en el Santuario de Nuestra Señora de Fátima en Portugal.

Obispos de todo el mundo habían anunciado servicios especiales para coincidir con el momento de la consagración en Roma, incluso en las primeras horas de la mañana.

En la Catedral-Basílica Dulce Nombre de María en Hagatña, Guam, el arzobispo Michael Byrnes dirigió a los fieles en el rezo del rosario antes de recitar el acto de consagración a las 2 a.m. (hora local) del 26 de marzo.

El arzobispo Georg Gänswein, secretario privado del papa emérito Benedicto XVI, había dicho a los periodistas que el retirado papa se uniría a la consagración desde su residencia.

En un video publicado antes de la liturgia, el arzobispo Sviatoslav Shevchuk de Kyiv-Halych, jefe de la Iglesia Católica ucraniana, manifestó que se uniría a la consagración “porque hoy necesitamos mucho la victoria del bien”.

El papa Francisco venera una estatua mariana antes de consagrar el mundo y, en particular, Ucrania y Rusia al Inmaculado Corazón de María durante un servicio de penitencia de Cuaresma en la Basílica de San Pedro en el Vaticano el 25 de marzo de 2022. (Foto CNS/Paul Haring)

La consagración, señaló el arzobispo Shevchuk, “significa que nunca es posible llegar a un acuerdo y cooperar con este mal que emerge de Rusia hoy”.

“Y es por eso que debemos orar por su conversión, por la erradicación de ese mal, ‘para que’, como dijo la Madre de Dios de Fátima, ‘no destruya otros estados, no provoque otra guerra mundial’. Nosotros, como cristianos, tenemos el deber de orar por nuestros enemigos”, acotó.

En Roma, las campanas de la Basílica de San Pedro sonaron después de que el papa Francisco concluyera el acto de consagración.

El obispo Kopacz presidió una Hora Santa hoy a las 11 am en la Catedral de San Pedro, que incluyó la Adoración del Santísimo Sacramento, el Rosario y una oportunidad para la Reconciliación con el Padre. Matthew Simmons, viernes 25 de marzo. Después de la Hora Santa fue la Misa por la Solemnidad de la Anunciación del Señor y la Consagración de Rusia y Ucrania al Inmaculado Corazón de María. La Consagración coincidió con la Consagración del Papa Francisco en Roma. Puedes encontrar esta ceremonia en youtube en
https://www.youtube.com/watch?v=q6dtWnrUU8g

En su homilía durante el servicio de penitencia de Cuaresma, el Sumo Pontífice reconoció que la guerra en Ucrania, que “ha alcanzado a tanta gente y ha causado sufrimiento a todos, ha dejado, a cada uno de nosotros, temerosos y ansiosos”.

Si bien los llamados a “no tener miedo” pueden aliviar la impotencia de uno frente a la guerra, a la violencia y a la incertidumbre, el papa dijo que “el dar consuelo no es suficiente”.

“Necesitamos la cercanía de Dios y la certeza de su perdón, y una vez renovados por él, los cristianos pueden volverse también a María y presentar sus necesidades y las del mundo”, dijo.

El papa Francisco dijo que el acto de consagración “no es una fórmula mágica sino un acto espiritual” de confianza por “los hijos que, en medio de la tribulación de esta guerra cruel y sin sentido que amenaza a nuestro mundo, se vuelven hacia su madre, depositando todos sus miedos y dolores en su corazón y abandonándose a ella”.

“Significa poner en ese corazón puro e inmaculado, donde se refleja Dios, los bienes inestimables de la fraternidad y de la paz, todo lo que tenemos y somos, para que ella, la madre que el Señor nos ha dado, nos proteja y nos cuide”, indicó el papa.

En su oración, el papa Francisco pidió específicamente a María que permanezca con los que sufren directamente a causa de la guerra.

“Que tu toque maternal alivie a los que sufren y huyen de la lluvia de bombas”, rezó a María. “Que tu abrazo materno consuele a los que se ven obligados a abandonar sus hogares y su tierra natal. Que tu corazón afligido nos mueva a la compasión y nos inspire a abrir nuestras puertas y cuidar a nuestros hermanos y hermanas heridos y abandonados”.

Positive change comes from fixing one’s own failings first, pope says

By Carol Glatz
VATICAN CITY (CNS) – Positive change must begin with oneself and with acknowledging one’s own mistakes, Pope Francis said.

Such change also includes being attentive to how one communicates, because words carry weight and they can be used to “feed prejudices, raise barriers, harm and even destroy,” the pope told people gathered in St. Peter’s Square Feb. 27 for his Sunday Angelus address.

“Especially in the digital world, words travel fast; but too many of them convey anger and aggression, feed false news and take advantage of collective fears to propagate distorted ideas,” he said.

“Every fruitful, positive change must begin from ourselves. Otherwise, there will be no change,” he said.

The pope reflected on the Sunday Gospel reading from St. Luke, in which Christ asks his disciples, “Why do you notice the splinter in your brother’s eye, but do not perceive the wooden beam in your own?”

Pope Francis leads the Angelus from the window of his studio overlooking St. Peter’s Square at the Vatican Feb. 27, 2022. (CNS photo/Vatican Media)

“What Jesus says is true: we always find reasons for blaming others and justifying ourselves,” Pope Francis said. “And very often we complain about things that are wrong in society, in the church, in the world, without first questioning ourselves and without making an effort to change ourselves first.”

Jesus asks people “to look within ourselves to recognize our failings. Because if we are not capable of seeing our own defects, we will always be inclined to magnify those of others,” he said.

When individuals acknowledge their own mistakes and flaws first, he said, “the door of mercy opens up to us,” providing a chance to experience God’s love and forgiveness.

Then, he said, “Jesus invites us to look at others as he does,” which is to “not see irredeemable errors in us, but children who make mistakes.”

“We know that God always forgives. And he invites us to do likewise: not to look for evil in others, but good,” he said.
It is important people be attentive to the way they speak because “you can tell straightaway what is in their heart” by the words they choose, he said.

Pope Francis asked people to reflect on whether they choose words that “express care, respect, understanding, closeness, compassion or words that aim mainly to make us look good in front of others? And then, do we speak mildly, or do we pollute the world by spreading venom: criticizing, complaining, feeding widespread aggression?”
“Jesus invites us to reflect on the way we look (at others) and the way we speak” and to purify “our gaze and our speech,” he said.

Secretario de Estado del Vaticano habla con canciller ruso

Por Junno Arocho Esteves, Servicio Católico de Noticias

CIUDAD DEL VATICANO (CNS) – En una llamada telefónica con el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, el secretario de Estado del Vaticano “transmitió la profunda preocupación del Papa Francisco por la guerra en curso en Ucrania”, dijo el Vaticano.

La declaración de la oficina del ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, sobre la llamada telefónica del 8 de marzo, dice que Lavrov abordó las preocupaciones del cardenal Pietro Parolin sobre la guerra al describir “la posición de principios rusa con respecto a las causas y objetivos de la operación militar especial que se lleva a cabo en Ucrania”.

El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, se dirige a la 74ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en la sede de la ONU en la ciudad de Nueva York en esta foto de archivo del 28 de septiembre de 2019. Las autoridades rusas emitieron un comunicado el 8 de marzo diciendo que el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, habló por teléfono con el cardenal Parolin sobre las hostilidades en curso en Ucrania. (Foto del CNS/Brendan McDermid, Reuters)

Aunque las autoridades rusas, incluido el presidente Vladimir Putin, han calificado repetidamente su ataque a Ucrania como una “operación militar especial”, el Papa Francisco respondió a esa afirmación durante su discurso del Ángelus del domingo. “Ríos de sangre y lágrimas fluyen en Ucrania. No es simplemente una operación militar, sino una guerra que siembra muerte, destrucción y miseria”, dijo el Papa el 6 de marzo.

El cardenal Parolin “reiteró su llamado al fin de los ataques armados, a la seguridad de los corredores humanitarios para civiles y rescatistas, y a la sustitución de la violencia de las armas por la negociación”, dijo Matteo Bruni, director de la oficina de prensa del Vaticano. “En este sentido, finalmente, el secretario de Estado reafirmó la voluntad de la Santa Sede de ‘hacer todo, de ponerse al servicio de esta paz’”, dijo Bruni.

A pesar de que los representantes rusos y ucranianos acordaron durante las negociaciones abrir corredores para que los civiles huyan y para la entrega de ayuda, Ucrania ha acusado a Rusia de bombardear constantemente las rutas. Según la agencia de noticias Reuters, Rusia ofreció a los ucranianos el paso a través de corredores humanitarios que llevarían a los civiles a Rusia o a su aliado Bielorrusia, una oferta que un portavoz del presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, calificó de “completamente inmoral”.

Las autoridades rusas dijeron que Lavrov y el cardenal Parolin hablaron sobre los temas relacionados con la ayuda humanitaria y la asistencia a los refugiados. “Se prestó especial atención a las cuestiones humanitarias en relación con el conflicto, incluidas las medidas para proteger a la población civil, la organización y el funcionamiento de los corredores humanitarios y la asistencia a los refugiados”, dice el comunicado.

Leave behind personal securities to follow God more closely, pope says

By Carol Glatz

VATICAN CITY (CNS) – A disciple of Jesus leaves behind worldly attachments and prejudices to follow God completely, Pope Francis said.

Disciples “know how to question themselves, how to humbly seek God every day,” the pope said Feb. 13 during his Sunday Angelus address.

With a crowd gathered in St. Peter’s Square for the midday Angelus prayer, the pope reflected on the Sunday Gospel reading from St. Luke in which Jesus delivers the sermon on the plain, which, like St. Matthew’s sermon on the mount, begins with the beatitudes.

Pope Francis greets the crowd as he leads the Angelus from the window of his studio overlooking St. Peter’s Square at the Vatican Feb. 13, 2022. (CNS photo/Vatican Media)

“Indeed, the beatitudes define the identity of the disciple of Jesus,” Pope Francis said.

The beatitudes may sound strange, “almost incomprehensible to those who are not disciples,” he said.

According to the logic of the world, “happy are those who are rich,” who receive praise, are envied and feel secure, he said; but the beatitudes say that those who are poor and lack material possessions are blessed and happy.

Jesus “declares worldly success to be a failure, since it is based on a selfishness that inflates and then leaves the heart empty,” he said.

“Faced with the paradox of the beatitudes, disciples allow themselves to be challenged, aware that it is not God who must enter into our logic, but we into his,” the pope said.

“This requires a journey, sometimes wearisome, but always accompanied by joy. Because the disciple of Jesus is joyful, with the joy that comes from Jesus,” from the Lord who frees “us from the slavery of self-centeredness, breaks our locks, dissolves our hardness.”

Disciples, he said, “are those who let themselves be led by Jesus, who open their heart to Jesus, who listen to him and follow his path.”

Amen y custodien a la iglesia aun con sus incoherencias

Por Junno Arocho Esteves

CIUDAD DEL VATICANO (CNS) — El mismo amor que le dio a San José, la fuerza para proteger a Jesús y María debe inspirar a los cristianos a amar a la iglesia, especialmente cuando denuncian sus pecados y defectos, dijo el papa Francisco.

El amor “nos hace capaces de decir plenamente la verdad, de forma no parcial; de decir lo que está mal, pero también de reconocer todo el bien y la santidad que están presentes”, dijo el papa el 16 de febrero durante su audiencia general semanal.

“Hoy es común, es de todos los días criticar a la Iglesia, subrayar las incoherencias —hay muchas—, subrayar los pecados, que en realidad son nuestras incoherencias, nuestros pecados, porque desde siempre la Iglesia es un pueblo de pecadores que encuentran la misericordia de Dios”, dijo el papa. “Preguntémonos si, en el fondo del corazón, nosotros amamos a la Iglesia así como es”.

Reflexionando sobre San José como patrono de la iglesia universal, el papa dijo que estaba concluyendo su serie de charlas de audiencia sobre el padre adoptivo de Jesús.

Sofia, Bulgaria – 6 May, 2019: Pope Francis leaves an event greeting from inside of his car.

Las historias del Evangelio que involucran a San José dicen que lleva a Jesús y María con él y obedece los mandatos de Dios, destacando así su papel como su protector, dijo el papa.

Agregó que “un aspecto muy hermoso de la vocación cristiana” es proteger la vida y “proteger el desarrollo humano”.

“El cristiano es, podemos decir, como San José: él o ella debe custodiar”, dijo. “Ser cristiano no es solo recibir la fe, confesar la fe, sino custodiar la vida, la propia vida, la vida de los otros, la vida de la iglesia”.

Los cristianos, continuó, “también nosotros debemos preguntarnos siempre si estamos protegiendo con todas nuestras fuerzas a Jesús y María, que están misteriosamente confiados a nuestra responsabilidad, a nuestro cuidado, a nuestra custodia”.

“José, a la vez que continúa protegiendo a la iglesia, sigue amparando al Niño y a su madre, y nosotros también, amando a la iglesia, continuamos amando al Niño y a su madre”, dijo.

Amar a la iglesia, agregó, significa proteger y caminar con todos sus miembros.

“La iglesia no es ese grupito que está cerca del sacerdote y manda a todos, no. La Iglesia somos todos, todos. En camino”, dijo. “Es una bonita pregunta, esta: yo, cuando tengo un problema con alguien, ¿trato de custodiarlo o lo condeno enseguida, hablo mal de él, lo destruyo? ¡Debemos custodiar, siempre custodiar!”

El papa Francisco animó a los cristianos a pedir por la intercesión de San José, especialmente en “precisamente en los momentos más difíciles de vuestras vidas y de vuestras comunidades”.

“Allí donde nuestros errores se convierten en escándalo, pidamos a san José la valentía de enfrentar la verdad, de pedir perdón y empezar de nuevo humildemente. Allí donde la persecución impide que el Evangelio sea anunciado, pidamos a san José la fuerza y la paciencia de saber soportar abusos y sufrimientos por amor al Evangelio”, dijo el papa.

La intercesión de San José, añadió, es también fuente de consuelo para los pobres y los que sufren y de aliento para los “que sirven a los más pequeños, a los indefensos, a los huérfanos, a los enfermos, a los rechazados de la sociedad”.

“¡Cuántos santos se han vuelto a él! ¡Cuántas personas en la historia de la iglesia han encontrado en él un patrón, un guardián, un padre!” dijo el papa.

Be moved by Spirit, not ‘mechanical repetition,’ pope says

By Junno Arocho
VATICAN CITY (CNS) – The Holy Spirit, and not the need for recognition, must be the primary motivation in one’s religious life, Pope Francis told consecrated men and women.

“Sometimes, even behind the appearance of good works, the canker of narcissism, or the need to stand out, can be concealed. In other cases, even as we go about doing many things, our religious communities can appear moved more by mechanical repetition – acting out of habit, just to keep busy – than by enthusiastic openness to the Holy Spirit,” the pope said in his homily Feb. 2.

“Let us today examine our interior motivations and discern our spiritual movements, so that the renewal of consecrated life may come about, first and foremost, from there,” he said.

Hundreds of men and women belonging to religious orders attended the Mass for the celebration of Candlemas – the feast of the Presentation of the Lord – which also marks the Vatican celebration of the World Day for Consecrated Life.

During the Mass, Pope Francis exchanged consecrated bread and wine with Armenian Catholic Patriarch Raphaël Pierre XXI Minassian, who was elected in September, thus sealing their ecclesial communion.

In September, after the election, the pope granted the Armenian patriarch’s request for unity, which is sealed with the gesture of partaking of the Eucharist together. The Armenian Patriarchate, based in Beirut, is one of 22 Eastern Catholic Churches that is in full unity with the Holy See and the Catholic Church.

The Mass began with the traditional blessing of candles. Led by several candle-bearing acolytes, Pope Francis processed toward the Altar of the Chair in a darkened St. Peter’s Basilica, faintly lit by the congregation’s candles as the choir sang, “O radiant light, eternal splendor of the father, Christ the Lord immortal.”

Pope Francis blessed the candles and prayed that the Lord would guide all men and women “on the path of good” toward his Son, “the light that has no end.”

Pope Francis holds a candle as he celebrates Mass marking the feast of the Presentation of the Lord in St. Peter’s Basilica at the Vatican Feb. 2, 2022. The Mass also marked the Vatican celebration of the World Day for Consecrated Life. (CNS photo/Remo Casilli, Reuters)

In his homily, the pope reflected on the Gospel reading from St. Luke, in which the young Mary and Joseph, along with baby Jesus, meet the elderly Simeon and Anna, who “await in the Temple the fulfilment of the promise that God made to his people: the coming of the Messiah.”

Just like the elderly Simeon recognizes the Messiah “in the guise of a poor little baby,” religious men and women are called to be “moved by the Spirit” rather than success or prestige in their congregations.

“The spirit moves us to see God in the littleness and vulnerability of a baby, yet we at times risk seeing our consecration only in terms of results, goals and success: We look for influence, for visibility, for numbers,” the pope said. “The Spirit, on the other hand, asks for none of this. He wants us to cultivate daily fidelity and to be attentive to the little things entrusted to our care.”

Secondly, Simeon’s example of seeing and recognizing Christ is a testament to the “great miracle of faith” that “opens eyes, transforms gazes and changes perspectives.”

“Let us open our eyes: The spirit is inviting us amid our crises, decreasing numbers and diminishing forces, to renew our lives and our communities. Let us look at Simeon and Anna: Although they were advanced in years, they did not spend their days mourning a past that never comes back, but instead embraced the future opening up before them,” he said.

Con Dios, se puede vivir con confianza y optimismo, dice el papa

Por Carol Glatz

CIUDAD DEL VATICANO (CNS) — Jesús quiere que las personas lo inviten a sus vidas, sin importar cuán pobres, inadecuadas o vergonzosas sean sus vidas, dijo el papa Francisco.

“A veces nos sentimos indignos de Él porque somos pecadores. Pero esta es una excusa que no le gusta al Señor, porque lo aleja de nosotros”, dijo el papa el 6 de febrero durante su discurso del Ángelus del domingo. “Él es el Dios de la cercanía, de la compasión, de la ternura, y no busca el perfeccionismo, busca la acogida”.

El papa se dirigió a la multitud reunida en la Plaza de San Pedro para la oración del Ángelus del mediodía y reflexionó sobre la lectura del Evangelio dominical de San Lucas en la que Jesús invita a Simón Pedro a intentar pescar nuevamente después de no pescar nada en toda la noche.

(Photo by BigStock – Sofia, Bulgaria – 6 May, 2019)

El papa Francisco dijo que la vida cotidiana se puede comparar con el trabajo diario de los pescadores, ya que “cada día la barca de nuestra vida abandona la orilla de nuestro hogar para adentrarse en el mar de las actividades cotidianas; cada día intentamos ‘pescar mar adentro’, cultivar sueños, llevar adelante proyectos, vivir el amor en nuestras relaciones”.

“Pero a menudo, como Pedro, experimentamos la ‘noche de las redes vacías’, la noche de las redes vacías… la decepción de esforzarse tanto y no ver los resultados deseados”, dijo.

“Cuántas veces también nosotros nos quedamos con una sensación de derrota, mientras la decepción y la amargura surgen en nuestros corazones. Dos carcomas muy peligrosas”, dijo.

Es precisamente cuando la “barca” de uno está vacía, “cuando no tenemos nada que ofrecerle”, que hay espacio para que Jesús entre “en nuestros vacíos” y los llene con su presencia, dijo el papa.

“Dios no quiere un crucero”, dijo el papa”, dijo. “le basta con una pobre barca ‘destartalada’, siempre que lo acojamos”.

Con el Señor, las personas pueden “navegar en el mar de la vida sin miedo, sin dejarse llevar por la desilusión cuando no pescamos nada y sin rendirnos”, dijo.

Ya sea en la vida personal, en la vida de la iglesia o de la sociedad, siempre hay “algo hermoso y valiente que se puede hacer, siempre”, dijo el papa. “Siempre podemos empezar de nuevo, el Señor siempre nos invita a volver a ponernos de pie porque abre nuevas posibilidades”.

“¡Ahuyentemos el pesimismo y la desconfianza y entremos mar adentro con Jesús!. Incluso nuestra pequeña barca vacía será testigo de una pesca milagrosa”, agregó.

People’s mistakes and sins do not frighten God, pope says

By Carol Glatz
ROME (CNS) – God is not frightened by people’s sins, mistakes or failures, Pope Francis said.

What God is afraid of is “the closure of our hearts – this, yes, this makes him suffer – he is frightened by our lack of faith in his love,” the pope said Jan. 19 during his weekly general audience.

Everybody must “square accounts” with what they have done, but “settling the accounts with God is a beautiful thing because we start talking and he embraces us” with tenderness, the pope said.

Pope Francis meets a group of nuns during his general audience in the Paul VI hall at the Vatican Jan. 19, 2022. (CNS photo/Vatican Media)

Pope Francis continued his series of audience talks about St. Joseph, reflecting on his tenderness.

Very little detail is found in the Gospels about St. Joseph’s fatherly approach, but “we can be sure that his being a ‘just’ man also translated into the education he gave to Jesus,” the pope said.

Jesus understood God’s tenderness and love, experiencing it first through St. Joseph, he said. “The things of God always come to us through the mediation of human experiences.”
“There is great tenderness in the experience of God’s love, and it is beautiful to think that the first person to transmit this reality to Jesus was Joseph himself,” he said.

In fact, Jesus always used the word “father” to speak of God and his love, he said. The most memorable account of God’s mercy is Jesus’ parable of the prodigal son, who expected punishment for his sins, but instead “he finds himself wrapped in his father’s embrace.”

“Tenderness is something greater than the logic of the world. It is an unexpected way of doing justice,” Pope Francis said.

“That is why we must never forget that God is not frightened by our sins,” he said, because God “is greater than our sins: he is the father, he is love, he is tender.”

Tenderness is “the experience of feeling loved and welcomed precisely in our poverty and misery, and thus transformed by God’s love,” the pope said.

“The Lord does not take away all our weaknesses, but helps us to walk on with our weaknesses, taking us by the hand” and walking by people’s side, he said.

“The experience of tenderness consists in seeing God’s power pass through precisely that which makes us most fragile; on the condition, however, that we are converted from the gaze of the Evil One who ‘makes us see and condemn our frailty,’ while the Holy Spirit ‘brings it to light with tender love,’” the pope said, quoting from his apostolic letter on St. Joseph, “Patris corde.”

If the devil ever speaks the truth to people, it is because he is twisting it “to tell us a lie” and to “condemn us,” the pope said. “Instead, the Lord tells us the truth and reaches out his hand to save us. We know that God’s truth does not condemn, but instead welcomes, embraces, sustains and forgives us.”

The world needs this “revolution of tenderness” and, without it, “we risk remaining imprisoned in a justice that does not allow us to rise easily and that confuses redemption with punishment,” he added.

With this in mind, the pope highlighted what people in prison need most.

“It is right that those who have done wrong should pay for their mistake, but it is equally right that those who have done wrong should be able to redeem themselves from their mistake. There cannot be sentences without a window of hope,” he said, which, in past speeches, he has explained would be sentences of life in prison or the death penalty.

“Let us think of our brothers and sisters in prison, and think of God’s tenderness for them, and let us pray for them, so they might find in that window of hope a way out toward a better life.”

Los errores y pecados de las personas no asustan a Dios

Por Carol Glatz

CIUDAD DEL VATICANO (CNS) — Dios no se asusta por los pecados, errores, o fracasos de las personas, expresó el papa Francisco.

Lo que Dios teme es que “cerremos nuestros corazones — esto, sí, esto lo hace sufrir — está asustado por nuestra falta de fe en su amor”, manifestó el papa durante su audiencia general semanal el 19 de enero.

Cada uno debe “ajustar cuentas” con lo que ha hecho, pero “arreglar cuentas con Dios es algo hermoso porque nos ponemos a hablar y él nos abraza” con ternura, dijo el Santo Padre.

El papa Francisco continuaba su serie de charlas de audiencia sobre San José, reflexionando sobre su ternura.

En los Evangelios, se encuentran muy pocos detalles sobre el enfoque paternal de San José, pero “podemos estar seguros de que ser un hombre ‘justo’ también se tradujo en la educación que le dio a Jesús”, indicó el papa.

Jesús entendió la ternura y el amor de Dios, experimentándolo primero a través de San José, acotó. “Las cosas de Dios siempre nos llegan por medio de las experiencias humanas”.

“Hay una gran ternura en la experiencia del amor de Dios, y es hermoso pensar que el primero en transmitir esta realidad a Jesús fue el mismo José”, dijo.

De hecho, Jesús siempre usó la palabra “padre” para hablar de Dios y de su amor, dijo. El relato más memorable de la misericordia de Dios es la parábola que Jesús contó del hijo pródigo, quien esperaba ser castigado por sus pecados, pero en cambio “se encuentra envuelto en el abrazo de su padre”.

“La ternura es algo más grande que la lógica del mundo. Es una forma inesperada de hacer justicia”, expresó el Sumo Pontífice.

“Por eso nunca debemos olvidar que Dios no se asusta de nuestros pecados”, dijo, porque Dios “es superior a nuestros pecados: es el padre, es amor, es tierno”.

La ternura es “la experiencia de sentirse amado y acogido precisamente en nuestra pobreza y miseria, y aun así transformados por el amor de Dios”, dijo el papa.

“El Señor no nos quita todas nuestras debilidades, sino que nos ayuda a caminar con nuestras debilidades, tomándonos de la mano” y caminando al lado de la gente, indicó.

“La experiencia de la ternura consiste en ver pasar el poder de Dios precisamente por aquello que nos hace más frágiles; siempre y cuando nos convirtamos de la mirada del Maligno, que nos hace ver nuestra fragilidad con un juicio negativo, mientras que el Espíritu Santo ‘la saca a la luz con ternura”, señaló el papa, citando su carta apostólica sobre San José, “Patris corde”.

Si el diablo alguna vez le dice la verdad a la gente, es porque la está torciendo “para decirnos una mentira” y para “condenarnos”, expresó el Santo Padre. “En cambio, el Señor nos dice la verdad y extiende su mano para salvarnos. Sabemos que la verdad de Dios no condena, sino que acoge, abraza, sostiene, y perdona”.

El mundo necesita esta “revolución de ternura” y, sin ella, “corremos el riesgo de quedar presos en una justicia que no nos permite levantarnos con facilidad y que confunde redención con castigo”, añadió.

Con esto en mente, el papa destacó lo que más necesitan las personas en prisión.

“Es justo que el que ha hecho mal pague por su error, pero es igualmente justo que el que ha hecho mal pueda redimirse de su error. No puede haber sentencias sin una ventana de esperanza”, dijo, que, en discursos pasados, ha explicado serían sentencias de cadena perpetua o pena de muerte.

“Pensemos en nuestros hermanos y hermanas en la cárcel, y pensemos en la ternura de Dios por ellos, y oremos por ellos, para que encuentren en esa ventana de esperanza una salida hacia una vida mejor”.

Preserve Christian identity received at baptism, pope says

By Junno Arocho
VATICAN CITY (CNS) – Before baptizing 16 babies in the Sistine Chapel, Pope Francis reminded parents and godparents of their responsibility to care for and preserve the Christian identity the infants were about to receive.
“This is your task throughout your lives: to guard the Christian identity of your children,” the pope said. “It is a daily commitment: help them grow with the light they receive today.”

The pope baptized the seven boys and nine girls – the children of Vatican employees – in the Sistine Chapel during the celebration of Mass Jan. 9, the feast of the Baptism of the Lord.

The annual tradition of baptizing infants on the feast day, which began in 1981 by St. John Paul II, was canceled last year due to the pandemic.

Pope Francis greets family members of a newly baptized baby after celebrating Mass marking the feast of the Baptism of the Lord in the Sistine Chapel at the Vatican Jan. 9, 2022. The pope baptized 16 infants. (CNS photo/Vatican Media)

Although the baptisms resumed this year, the number of infants was significantly reduced. In January 2020, the pope had baptized 32 infants in the Sistine Chapel.

Delivering a brief, off-the-cuff homily, Pope Francis recalled a hymn for the feast day that said the people of Israel went to the Jordan River to be baptized “with bare feet and bare souls.”

“These children today also come here with ‘bare souls’ to receive God’s justification, Jesus’ strength, the strength to move forward in life,” he said. “Your children will receive their Christian identity today. And you, parents and godparents, must guard this identity.”

With the sounds of fussy children filling the frescoed chapel, the pope repeated his usual advice to mothers of infants, encouraging them to make their children comfortable, and to not worry if they start to cry in the chapel.

“This ceremony is a bit long, the children then feel uncomfortable here in an environment they do not know. Please, they are the protagonists: make sure that they are not too hot, that they feel comfortable,” Pope Francis said.

“If they are hungry, breast feed them here, in front of the Lord, no problem,” he added. “And if they cry out, let them cry out, because they have a community spirit, let’s say a ‘band spirit,’ a spirit of ensemble, and all it takes is for one to start – because everyone is musical – and immediately the orchestra comes! Let them cry, let them feel free.”

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